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SUPREMA MARYLAND

Los sábados por la noche eran los días elegidos por el abuelo Humberto para que fuéramos a comer afuera. O al menos, eso es lo que me parece recordar. Solíamos ir a buenos restaurantes y recuerdo uno, muy especialmente, en el que había música en vivo y se podía bailar. Sobre un escenario había un piano y espacio suficiente para que se acomodase la orquesta. Entre los personajes que tocaron allí, estaba Mambruno Ocampo, un pianista prestigioso de música popular. Entre los relatos familiares, de vez en cuando aparecía el de la noche en que Ocampo me invitó a subir al escenario para bailar el malambo mientras él lo tocaba al piano. Mi recuerdo tiene que ver con la repetición de la historia, ya que, lamentablemente no tengo la vivencia en mi mente. Parece ser, según cuentan los dichos, que fue un éxito total.

Por suerte, tengo viva en la memoria la escena de mis dos abuelos bailando tangos allí. Lo hacían francamente bien y, si no estoy inventando por eso de dulcificar y embellecer las historias personales, la gente hacía ronda para verlos bailar. Ojalá esto fuera cierto, ya que me alegró la tarde el pensar en ello…

Toda esta introducción es para la receta de las supremas a la Maryland, mi plato predilecto al comer en los restaurantes durante mi infancia. Gracias al abuelo, también conocí otras comidas no tan comunes, como las ranas, los mariscos, etc.

Vaya pues un homenaje al buen paladar familiar y adelante con la receta!

 

 

Ingredientes:

·        2 supremas de pollo

·        2 fetas de jamón cocido

·        2 bananas

·        huevo y pan rallado

·        papas rejillas (cantidad necesaria)

·        salsa blanca liviana

·        choclo cremoso 1 lata

Preparación:

1. Preparar las supremas, pasándolas por el huevo batido con una pizca de sal y luego rebozándolas en el pan rallado.

2.  Cocinarlas según la propia preferencia: fritas o al horno con un poquito de aceite por encima y por debajo.

3.  Una vez cocinadas y colocadas en una asadera, cubrirlas con una feta de jamón cocido.

4.  Rebozar las bananas con el huevo y el pan rallado y freírlas.

5.  Freír también las papas rejillas. Si no se tienen papas rejillas ni la forma de hacerlas, cortar las papas bien finitas (papas paille).

6.  Preparar la salsa blanca (se puede utilizar salsa blanca ya preparada o directamente prescindir de ella, aunque una de las partes típicas de la misma es la cremita de choclo).

7.  Agregarle el choclo a la salsita y mezclar.

8.  Colocar todo en una fuente.

Servirlo bien caliente!!

Es ideal para las personas a las que les gustan las cosas agridulces.